Esto va a ser la breve semblanza de uno de los personajes más entrañables que pisan los escenarios de nuestros pueblos y ciudades.

Nuestro protagonista, Juanjo Pedregosa, vino a este mundo hace ya un porrón de años en Algorta, donde vivió una tranquila infancia hasta la edad de once años. Fue entonces cuando lo mandaron de interno a los Marianistas de Vitoria. Él mismo me comenta que al cole no iba a estudiar, sino a pasárselo bien con sus amigos, lo que no impidió que terminara el bachillerato tranquilamente y que, sin forzar demasiado, saliera a los 22 años con el título de Ciencias Económicas en la mano.
Fue en esta época cuando comenzaron sus contactos con los escenarios. Acompañado de sus amigos de la Facultad, acudía frecuentemente a ver los espectáculos de La Palanca, siendo invitados por los miembros de las orquestas a acompañarlos en sus actuaciones y a telonearlos en las fiestas de los pueblos. Así, consiguió el acceso gratuito a los frontones donde se celebraban estos festivales y, lo que es más importante, ¡barra libre!. Eran los tiempos de la canción melódica y los ritmos sudamericanos.

Una vez terminada la carrera, nuestro protagonista fue tres años a Inglaterra donde coincidió con la explosión de bandas como los Beatles, los Rolling Stones o The Animals. Acudió a sus conciertos, pasó temporadas en la isla de Whigt y, si antes ya le interesaba el rock, ahora le enamoró completamente. Tras estos intensos años, se dedica a viajar por toda Europa, Sudamérica y África, guardando especial recuerdo de su estancia de más de tres años en Quito y de aquella temporada en Kenia donde llegó a correr una edición del rallye East African Safari (la de piloto de rallyes es otra de sus grandes aficiones, llegando a participar con De la Cuadra Salcedo en el mismísimo Camel Trophy).

Posteriormente, nuestro héroe va a Madrid y trabaja en el mundo del cine realizando labores de producción, realización y distribución en un total de 34 largometrajes. Tras dos años colaborando con Félix Rodríguez de la Fuente en la serie El Hombre y La Tierra y diversas aventuras (entre ellas su matrimonio) conoce a Xander Garmendia y Mauro Entrialgo y comienza su colaboración con el conjunto Fat Esteban y su consiguiente salto al estrellato. Con ellos graba dos discos redondos ( Desde el seminario y Galaxian) dejándonos joyas del calibre de Ulí Ulí, o las impresionantes versiones de La vida sigue igual y Santander. Llegan las giras por toda nuestra geografía con actuaciones memorables como la de Valencia, en el Festival Nacional del Cómic, la de Madrid o aquella de hace unos añitos en el Bar La Iguana de Donostia que todavía permanece imborrable en mi memoria.

Todavía sigue efectuando espectaculares apariciones, como la de la Casa de Cultura de Pasajes San Pedro, del pasado mes de noviembre, o la del Etxekalte, en diciembre.

Así que mantened vuestros sentidos alerta para que no se os escape alguna de las sorprendentes apariciones de este monstruo de los escenarios, que el día menos pensado os sorprenderá con uno de sus entrañables shows; un hecho, que sin ninguna duda, marcará profundamente vuestras vidas.

Jon Pagola